El amor, a veces imprevisible, a veces, se ve llegar, desde
pequeños nos hacen crer que el amor es bueno y la cosa más maravillosa que hay
es este mundo que no hay mejor cosa que amar y ser amado, Cenicienta, Ariel,
Aurora, Blancanieves, Mulán, Rapuncel… todas tienen a su príncipe azul y viven
felices y comen perdices, lo que no cuentan estas historias es la historia de
esa chica que ama perdidamente al príncipe pero el príncipe no se interesa por
ella porque le gusta una bella princesa, esa chica que verdaderamente sufre por
amor, esa chica que daría lo que fuera por estar un segundo al lado de su amado
príncipe, esa chica que se pasa horas y horas arreglándose para que su príncipe
ni la mire, esa chica que en vez de concentrarse en sus cosas piensa en el, esa
chica con el que un simple “hola” suyo puede cambiarle el día, esa chica que
piensa en el vive por y para el y sueña con el. Esa chica que si la chica que
le gusta a el tiene que raparse el pelo se lo rapa, esa chica que puede cambiar
de gustos musicales, estilo etc. Solo por EL.
Esa chica somos tu y yo, y todas en algún momento de nuestra
vida pero… de verdad compensa ese sufrimiento para llegar a alcanzar el
verdadero amor???